domingo, 12 de junio de 2011

EL GIGANTE QUE SE ABURRÍA SOLO


No podían levantar al granjero. Pesaba mucho aunque era pequeñito. ¡Como podía pesar tanto! Se asomaron y vieron una mano gigante que estiraba hacia abajo. Entonces chillaron:

– Eh, ¿quién eres? No estires que se caerá el granjero.

– ¡Ay! Lo siento. Pensaba que estabais jugando conmigo.

Entre todos salvaron al granjero y se pusieron a hablar. El gigante les explicó que se aburría solo, que no tenía amigos para jugar. Por eso daba vueltas al bar como si fuera una peonza. Se divertía viendo a Jorge y a Natalia tan contentos.

Desde aquel día todos fueron amigos.

Y colorín, colorado esta historia ha terminado.


FINAL HISTORIA 659

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Créditos

Autores de este artículo: Lucía, Júlia, Sergio y Estela
Curso:
Centro: Escola Folch i Torres
Localidad: Esplugues de Llobregat
Provincia: Barcelona
País: ESPAÑA
Tutora: Elisenda Valero Bayà

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